Una API de inteligencia artificial es una interfaz mediante la que una aplicación envía una solicitud a un servicio de modelo y recibe una respuesta. La API define formato, autenticación, límites y errores; no elimina el trabajo de diseñar contexto, permisos y validación en la aplicación.
Qué contiene una solicitud
Puede incluir instrucciones, mensajes, parámetros, archivos o referencias. El backend debe construirla desde datos permitidos y limitar tamaño y coste. No expongas la clave al navegador ni permitas que el usuario cambie libremente opciones sensibles.
Respuesta, errores y versiones
La respuesta puede ser texto, una estructura o un error de límite. Gestiona códigos, timeout, reintentos y cambios de modelo. Registra la versión utilizada cuando esté disponible; una respuesta puede variar después de una actualización del proveedor.
Rate limits y control de coste
Limita solicitudes por usuario, sesión o aplicación y define un presupuesto. El número de tokens de entrada y salida afecta al consumo. Una entrada maliciosa o una conversación sin límite puede producir gasto y latencia innecesarios.
Datos y seguridad
Antes de enviar información, clasifica datos y revisa retención y condiciones. En el backend valida la identidad, separa tenants y evita guardar secretos en logs. La API no convierte automáticamente la salida en confiable ni la conexión en una autorización para actuar.
Fallback y experiencia
Una web debe seguir ofreciendo una respuesta razonable si el servicio tarda o no está disponible. Puede mostrar una opción manual, usar una respuesta determinista o poner la solicitud en cola. Informa sin revelar detalles internos ni prometer una respuesta que no se ha verificado.
Medir la integración
Registra latencia por etapa, tokens, errores, reintentos, coste y revisión humana. Prueba entradas vacías, contexto largo, formato incorrecto y servicio caído. Una API es una dependencia de software y necesita el mismo mantenimiento que cualquier otra integración.
Diseñar el contrato
Un contrato de API debe describir entrada, salida, errores, límites y versiones. Si la respuesta es texto libre, la aplicación necesita validaciones adicionales. Si es estructurada, define esquema y comportamiento para campos ausentes o desconocidos.
Reintentos sin duplicar acciones
Un timeout no demuestra que el proveedor no haya procesado la solicitud. Para una operación con efectos, utiliza identificadores idempotentes o no ejecutes la acción directamente desde una respuesta del modelo. Reintentar una consulta informativa no tiene el mismo riesgo que repetir un pago o un cambio de cuenta.
Observabilidad
Relaciona solicitud, latencia, tokens, código de error y versión sin guardar secretos. Las métricas de coste deben poder atribuirse a usuario o función con el nivel de privacidad permitido. Monitoriza también rechazos y respuestas de fallback.
Dependencia de proveedor
Una API puede cambiar modelos, límites, precios o formatos. Mantén una capa de adaptación para no repartir detalles del proveedor por toda la aplicación, rota claves con regularidad y prueba una alternativa cuando el riesgo de interrupción lo justifique. La respuesta debe poder asociarse a una versión, una solicitud y un coste: esa trazabilidad facilita corregir una integración sin guardar secretos.


